Los tiempos han variado en todos los aspectos, tanto en las familias como en las empresas. A veces pensamos que un cambio en el status quo de las familias, como que ahora ya sea común que trabajen los dos miembros de la pareja, no afecta nada a las empresas. Pero nos equivocamos. Si hablamos del sector del reparto esto ha supuesto la necesidad de introducir cambios en la planificación de rutas (ver: routing reparto: 5 motivos para optimizar tus rutas), en la previsión de plazos de entrega y en el ajuste de los planes de los repartidores para que su trabajo pueda resolverse de manera acertada y sin contratiempos.

En la actualidad es fundamental cumplir unos horarios de entrega, llevar los pedidos de manera inmediata y no desviarse de las rutas ni despistarse, dado que un pequeño retraso puede llevar a una entrega fallida. Eso implica que, antes de que el repartidor salga de la empresa, se debe crear ruta de la manera más eficiente posible. Se incluyen en este proceso la delimitación del trayecto, la planificación del tiempo de entrega y otras variables que pudieran hacer acto de presencia en el proceso. ¿El objetivo definitivo? Que el cliente quede satisfecho y que el repartidor aproveche todo su tiempo de desplazamiento.

 

Herramientas modernas

Por suerte, aunque parece que el sector del reparto es mucho más exigente en la actualidad que antaño, la buena noticia es que hay multitud de herramientas que ayudan a que los repartidores tengan una ayuda extra. Las aplicaciones de móviles, el GPS y los sistemas internos de las empresas, que están en constante comunicación con sus centralitas, se ocupan de que los repartos resulten exitosos sin margen de error. Antes de la salida del repartidor, se puede establecer la ruta con una de estas herramientas y utilizar los datos del tráfico en tiempo real para hacer una previsión del tiempo medio que tardará en llegar al destino.

También se pueden crear rutas complejas que unan una cadena de entregas a lo largo del día, teniendo en cuenta, eso sí, que se pueden producir cambios dependiendo de las modificaciones en el tráfico. Todo eso dejando cierto margen de maniobra para responder a situaciones adversas que puedan producirse, como que un paquete tarde más en ser entregado porque el receptor no responda al timbre con inmediatez. Pero en general, los procesos de entrega gracias a la elaboración de rutas han ganado mucho dinamismo en tiempos recientes.

 

La importancia de personalizar una recepción

Otro factor que se tiene en cuenta es que los servicios de reparto actuales dan más opción a la personalización de las entregas. Los clientes pueden elegir en el momento de pactar la entrega no solo el horario aproximado al que se llevará a cabo, sino también el lugar de entrega, por si hay alguna exigencia determinada por parte del cliente. Esto es algo que se deberá tener en cuenta a la hora de definir la ruta de reparto antes de comenzar la jornada del profesional que se ocupe de llevar los paquetes a sus lugares de destino.

Para que el proceso de reparto sea más eficiente y no haya distracciones de por medio, es fundamental que las empresas de reparto proporcionen a sus clientes información actualizada sobre los envíos. De esta manera el repartidor podrá concentrarse en realizar su trabajo y no tendrá que responder al teléfono para actualizar la posición en la que se encuentra y el tiempo que quede para que realice la entrega. El cliente estará informado de forma autónoma y se agilizará el proceso de reparto.

 

Optimizar recursos

El equipo encargado de gestionar las rutas de entrega de cada uno de los repartidores tendrá que tener en mente una serie de factores concretos que les permitirán alcanzar los mejores resultados. Esto implica separar las entregas por zonas de una misma ciudad, tener en cuenta las direcciones de tráfico y los horarios de entrega pactados por los clientes. Conviene cruzar todos los envíos que haya que llevar a buen puerto en un mismo bloque de horario y dividir a los profesionales en cada zona de acción para que estos no se crucen, pero tratando también de que no desperdicien tiempos muertos entre entrega y entrega. Es positivo que se delimiten zonas con un rango reducido para que todo esté más controlado y que las entregas se realicen con rapidez. También es positivo mantener una regularidad entre los distintos repartidores a la vista de que ya conocerán las zonas de reparto.

Y como recursos añadidos habrá que utilizar las herramientas tecnológicas antes mencionadas para conocer rutas alternativas a las principales por si llegase a ocurrir algo inesperado. La búsqueda de atajos seguros y de otros trucos que hagan las rutas más eficientes también se puede contemplar antes de cada jornada de trabajo.


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