Si consultas el término “economía de escala” en un libro de texto sobre macroeconomía o en un diccionario financiero verás que lo definen como las ventajas en cuanto a costes que tiene una empresa cuando consigue expandirse en su mercado. Lógicamente, una cosa lleva a la otra y esa reducción de costes se puede traducir en una disminución de los precios de los productos o servicios que esas empresas ponen en el mercado, una política de ventas que atrae a nuevos clientes y fideliza a los antiguos.

Hasta no hace tantos años, el concepto de economía de escala parece que solo podía aplicarse a las grandes corporaciones o grupos empresariales, pero hoy en día el panorama ha cambiado y también las pequeñas y medianas empresas pueden disfrutar de estas ventajas. Hoy en nuestro blog hablamos de un tema tan interesante como rentable: economía de escala para pequeñas y medianas empresas.

 

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Economía de escala en el mercado actual

Casi sin salir de casa encontramos muchos ejemplos de la aplicación en el mercado de esa economía de escala: grandes supermercados que encandilan a sus clientes con las clásicas ofertas “2×1”, empresas de tecnología móvil que ofrecen planes renove a sus clientes más antiguos, tiendas de ropa que premian con descuentos inmediatos a los clientes que donen ropa y complementos de otras temporadas… Estas grandes empresas pueden ofrecer estas supuestas ventajas a sus clientes porque su tamaño y expansión les permite comprar al por mayor tanto materias primas, como productos finales. Pero esos grupos empresariales también “sacan partido” de la economía de escala negociando precios de alquiler o compra de terrenos para ubicar sus fábricas, oficinas o tiendas, pactando precios con las compañías energéticas que reducen los gastos mensuales en electricidad, agua, servicios de Internet, etc.
Sin lugar a dudas, la economía de escala beneficia a las grandes empresas directamente y a los clientes indirectamente, pero ¿qué pasa con las empresas medianas o pequeñas? Esas empresas no cuentan con el poder negociador que les permita acordar precios de suministros, comprar al por mayor materia prima o productos finales, negociar precios competitivos de compra, leasing o alquiler o lanzar agresivas campañas publicitarias de descuentos, rebajas y ofertas que consiguen engrosar su cartera de clientes.

No lo vamos a negar, este panorama, esta economía de escala que utilizan “los grandes” no beneficia a los cientos de miles de pequeñas y medianas empresas que, no lo olvidemos, forman el verdadero tejido empresarial de nuestro país. ¿Están abocadas estas empresas y sus profesionales a tener que cerrar sus puertas y pasar a engrosar las listas de desempleo? La respuesta es “no”. Lo vemos a continuación.

 

La unión, una estrategia de economía de escala para pequeñas y medianas empresas. 

De forma tradicional, una empresa “escalaba” en su mercado creciendo y expandiéndose en solitario.  Ese crecimiento permitía a la empresa no solo reducir sus costes operativos o poder ofrecer mejores precios a sus clientes; también les permitía especializar sus distintas áreas o departamentos a fin de que mejoraran su productividad y fueran más rentables. Y esa es, precisamente, una de las estrategias que pueden adoptar las pequeñas y medianas empresas para disfrutar de las ventajas de la economía de escala: especializarse gracias a los pactos y el  outsourcing.

Si una empresa firma un acuerdo outsourcing con otra empresa de consolidada reputación no solo no estará reduciendo automáticamente sus costes operativos, también estará apostando por esa especialización estratégica que las grandes compañías llevan explotando con éxito largos años. Firmar un contrato de outsourcing con una empresa de alquiler de vehículos en lugar de comprar y mantener una flota propia, firmar acuerdos de colaboración con otras empresas con las que compartas tu público objetivo o negociar compras en grupo para adquirir productos básicos es la verdadera clave para acceder a esa economía de escala que antes estaba restringida a unos pocos y grandes privilegiados.

Dicen que la unión hace la fuerza, entonces ¿por qué no apostar por la unión estratégica entre Pymes que permita que los “pequeños” también escalen en su mercado? ¡Deja tu comentario en nuestro blog



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