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Economía planificada para reducir costes en la empresa

Economía planificada

La historia ha demostrado que la economía planificada o centralizada es ineficaz en este mundo comercial, globalizado y fuertemente competitivo que han creado gobiernos y multinacionales para el siglo XXI. La economía planificada de países como China o Cuba no tiene futuro, pero ¿y si aplicáramos algunos conceptos de este tipo de economía en nuestra propia empresa? ¿Los puntos básicos de la economía planificada nos pueden ayudar a reducir costes y mejorar la rentabilidad? La idea es interesante y, al menos, merece la pena dedicar cinco minutos a reflexionar sobre ello, ¿verdad? Vamos a ello.

 

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En qué consiste la economía planificada

Los diccionarios económicos definen el término economía planificada, dirigida o centralizada como ese sistema económico en el que un gobierno determina qué bienes o productos producir, cómo y cuándo, con qué recursos y cuál debe ser el precio final con el que ese producto o servicio se coloque en el mercado. La economía planificada es justo lo contrario de la economía de libre mercado al que estamos acostumbradas las empresas europeas y, como se ha demostrado, es un tipo de economía que no funciona en el tejido económico y empresarial con el que nos ha tocado lidiar.

La economía planificada o dirigida ha fracasado por muchos motivos: corrupción, cero esfuerzo económico en I+D, desaprovechamiento de recursos naturales, etc., pero también tiene ciertas características que, extrapoladas a nivel empresarial, pueden ayudar a nuestra organización a mejorar su ciclo productivo, su nivel de competencia y, en definitiva, su rentabilidad.

 

Puntos básicos de la economía planificada

Como de todo en esta vida se puede aprender, tenemos que recordar que la economía planificada tenía una serie de características positivas que podemos reutilizar para mejorar la cuenta de resultados de nuestra propia empresa: la centralización de directrices, la planificación de recursos, la coordinación entre los distintos actores del proceso, la observación continua del proceso y la contención de costes y precio final.

Todos estos puntos son aprovechables para  mejorar nuestra cuenta de resultados, especialmente tres: la centralización de directrices, la planificación de recursos y la contención de costes.

 

La centralización de directrices de la economía planificada

Una de las características fundamentales de la economía planificada es su centralismo: las órdenes se coordinan desde un solo punto y, en teoría, no son susceptibles de modificación.

Como sabemos, esta centralización de órdenes y decisiones no funcionó a nivel gubernamental o estatal ya que el propio tamaño de una nación hace imposible que las directrices no se tuerzan en algún punto del proceso, pero la idea de centralizar las decisiones no es mala y marcar una estrategia empresarial única y conocida por todos los miembros de una empresa tampoco lo es.

 

La planificación de recursos de la economía planificada

Planificar los recursos que necesitará cada departamento de nuestra empresa de forma racional y justa es otra virtud de la fallida economía planificada. Racionalizar qué necesitamos exactamente nos ayudará a centrar nuestros esfuerzos de inversión en maquinaria, vehículos, recursos humanos, etc.

 

La contención de costes de la economía planificada

Una de las principales virtudes que, en teoría y sobre papel, tenía la economía planificada era la contención de todo tipo de costes de producción y mantenimiento. Gestionar bien los recursos económicos de nuestra empresa y buscar fórmulas que nos permitan ahorrar sin afectar la calidad http://blog.cooltra.com/tips-para-reducir-costes-sin-dejar-de-satisfacer-al-cliente/ debería ser una de las directrices de cualquier empresa, sobre todo de las empresas públicas y de las pequeñas y medianas organizaciones. Un buen ejemplo de contención de costes sin afectar la calidad del servicio es alquilar bienes en lugar de adquirirlos, sustituir las flotas de vehículos comerciales por flotas de motos eléctricas o de gasolina, etc. ¿Quieres que te contemos otras formas de ahorrar, contener los costes y mejorar la competitividad de tu empresa? Pulsa aquí y empieza a leer

 

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