Por regla general, cuando alguien compra o vende un vehículo utiliza un contrato compraventa. Lo más habitual, para una empresa, es que la finalidad sea adquirir el vehículo y, en estos casos, hay que tener cuidado con estos contratos porque muchos esconden clausulas abusivas. Por tanto, es recomendable en la compra de un vehículo (coche, moto o vehículo industrial) acudir a empresas especializadas en este tipo de transacciones, para tener todo los documentos en regla y garantías en la operación.

Si realizamos una compraventa a una empresa, el contrato que se realiza es un contrato de compraventa mercantil. En este caso, suele ser la empresa compraventa la que se encarga de efectuar la gestión, haciéndonos entrega de la Tarjeta de Inspección Técnica del Vehículo y del permiso de circulación ya a nuestro nombre.

Si por cualquier razón, la compra se realiza a un particular, debemos asegurarnos de que la propiedad del vehículo es realmente suya y de que no tiene cargas. Pero hay que recordar que sólo los vehículos vendidos por empresas tienen garantía.

 

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Los elementos de un contrato compraventa.

Los contratos compraventa se suelen dividir en tres partes:

  • En la primera se debe indicar la fecha de transacción y los datos personales de las partes que intervienen: NIF, nombre o denominación social y domicilio; del comprador y vendedor.
  • En la segunda se define el vehículo objeto del contrato, es decir, los datos del vehículo que se vende: marca, modelo, cilindrada, color, potencia, matrícula, número de bastidor, fecha de primera matriculación, kilometraje, extras e, incluso, qué uso le ha dado el vendedor. Todas las cuestiones de interés para definir correctamente el  vehículo.
  • En la tercera parte, se fijan las cláusulas del contrato, que contendrán todas las condiciones y obligaciones que se deben cumplir para llevar a cabo la compraventa del vehículo.

En el contrato de compraventa debe figurar también, que el comprador ha revisado el coche y acepta el estado en el que se encuentra. Conviene que aparezca detallado cualquier defecto mecánico, de pintura o algún elemento que falte o este roto.

También se puede incluir, en forma de anexo, y para dar más seguridad, un informe de revisión de algún mecánico de confianza, que debe estar firmado por las dos partes. En esta revisión puede constar cómo se encuentran los principales elementos mecánicos del coche en el momento de su venta: carrocería, motor, cambio, embrague, dirección, neumáticos. Esto da seguridad al comprador aunque también limita sus posibilidades de reclamación futura.

 

Los detalles más importantes del contrato compraventa.

Una de las cuestiones más relevantes, en el apartado de las clausulas del contrato compraventa, es el de determinar quién es el que paga por los gastos de la operación. Aunque todos los gastos son negociables, en los vehículos de segunda mano le corresponde al comprador pagar el impuesto de transmisiones patrimoniales (modelo 620) y que depende de la Comunidad Autónoma donde se realice la compraventa. También los gastos de gestoría o notaría si los hubiera. El vendedor siempre debe pagar el impuesto de circulación municipal del año en curso.

Además, estos son algunos detalles a los que hay que prestar atención:

  • El precio final de compra debe figurar en el contrato compraventa con todas las indicaciones que sean precisas.
  • Comprobar cuando ha pasado la última ITV si la necesita. Si está a punto de caducar se puede negociar alguna rebaja proporcional en el precio.
  • En el contrato debe constar la transferencia de la propiedad del vehículo a nuestro nombre. No debe figurar ningún propietario anterior.
  • En el caso de compra de un vehículo usado, debe aparecer el kilometraje. Suele ser un motivo de fraude y conviene que quede reflejado.

 

CONTRATACIÓN

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