En los últimos años, el complicado escenario económico en el que nos movemos empresas y trabajadores ha propiciado que se extienda la práctica de firmar contratos temporales. Desde el punto de vista empresarial, este tipo de contratos tienen bastantes ventajas, pero ¿qué ocurre cuando tenemos que hacer un despido procedente a ese trabajador temporal? ¿Cuáles son las causas que pueden originar un despido procedente en un contrato laboral temporal? Hoy en el blog de Cooltra respondemos a estas interesantes cuestiones para el directivo que se ocupa de gestionar los contratos y los despidos en las empresas.

 

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Aclarando el término despido procedente.

Para no cometer errores en el despido procedente es imprescindible conocer los detalles de este tipo de despido. Como te hemos comentado en algún otro artículo de nuestro blog, en España tenemos tres grandes tipos de despido: el despido disciplinario, el despido objetivo y el despido colectivo. A su vez, el despido disciplinario puede ser considerado procedente, improcedente o nulo.

En el despido disciplinario procedente quedan demostradas las causas por las que la empresa decide prescindir de ese trabajador pero, además, la manera por la que la empresa comunica ese despido al trabajador se hace en tiempo y forma, sin errores administrativos que el trabajador temporal pueda esgrimir para reclamar esa indemnización a la que no tendría derecho por haber sido despedido procedentemente.

 

¿Se puede hacer un despido procedente a un trabajador temporal?

Aunque hayas firmado un contrato temporal con un trabajador, debes saber que puedes ejercer tu derecho a despedirlo antes de que finalice su contrato. Es más, si ese trabajador temporal no sólo no está cumpliendo con sus obligaciones, sino que está interfiriendo en el trabajo que lleva a cabo el resto del equipo, nuestro consejo es que no esperes ni un solo día para deshacerte de ese trabajador a través de un despido disciplinario procedente.

No es habitual que las empresas tengan que hacer un despido procedente a sus trabajadores temporales ya que, normalmente, los empleados no suelen cometer errores que acorten aún más ese mínimo plazo de tiempo en el que pueden recibir ingresos periódicos. No obstante, sí se han producido casos en los que, por las circunstancias que sean, el trabajador no desea seguir formando parte del equipo humano de una empresa y actúa de una forma determinada para intentar que su despido sea considerado improcedente y, así, conseguir una indemnización.

Por otra parte, cuando una empresa firma un contrato laboral temporal con un trabajador normalmente lo hace porque necesita aliviar el exceso de trabajo y la presión de sus trabajadores fijos, porque necesita ampliar la producción para entregar un trabajo a tiempo, etc. La empresa no suele tener en mente darle continuidad a ese trabajador temporal por lo que relaja la exigencia e, incluso, hace la vista gorda ante ciertas deficiencias que no toleraría en sus trabajadores con contrato fijo. Otras veces, la empresa decide despedir a ese trabajador temporal aceptando que el despido sea improcedente y abonando una indemnización para evitar sobrecargarse de problemas administrativos.

Es decir, el contrato temporal no suele extinguirse por medio de un despido disciplinario procedente, pero como siempre hay excepciones a la norma recuerda dos detalles importantes sobre el despido procedente en un contrato temporal:

  • En el despido disciplinario procedente el trabajador no tiene derecho a recibir ningún tipo de indemnización.
  • A veces se confunde el finiquito con la indemnización. El trabajador siempre tendrá derecho a recibir su finiquito, incluso cuando su contrato sea temporal y el vínculo laboral se haya roto a través de un despido disciplinario procedente.

 

¿Conocías los detalles del despido procedente en un contrato temporal? ¡Deja tu comentario aquí, en el blog de Cooltra!

 

CONTRATACIÓN

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