El gran logro de las sociedades modernas y de futuro será el de lograr bienestar social incorporando a los modelos de crecimiento económico las variables medioambientales. Debe ser factible la combinación de economía y medio ambiente para crear un crecimiento sostenible y optimizado.

Hay pocos temas que tenga más relevancia que el crecimiento sostenible, ya que la economía actual se basa a la explotación de recursos limitados y escasos. Es imprescindible la colaboración de los principios de economía y medio ambiente para lograr fuentes de energía más estables y duraderas que se puedan utilizar para el desarrollo de la economía.

Este concepto también parte de una racionalidad económica. El precio que se paga por una actividad económica cada vez más intensa se percibe en cuestiones muy importantes como: la pérdida de biodiversidad, la degradación del aire que respiramos, el cambio climático, la deforestación, las amenazas de agotamiento de recursos naturales y, en definitiva, la pérdida de calidad de vida.

 

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Economía y medio ambiente para un crecimiento sostenible.

El objetivo es la elaboración de un nuevo modelo de crecimiento que tenga en cuenta la consideración relacional entre  economía y medio ambiente, y evitar el impacto de la primera sobre la segunda. El crecimiento sostenible se basa en el principio de generar crecimiento económico teniendo en cuenta la limitación de los recursos naturales y respetando los procesos ecológicos.

Por ejemplo, si consideramos la contaminación del aire como una realidad en la que el crecimiento de la renta lo hace al mismo ritmo que la contaminación, entonces el crecimiento sostenible no es posible. Es necesario introducir alguna actividad que reduzca los niveles de polución del aire. Así, se podrá conseguir el crecimiento sostenible cuando el progreso tecnológico de las actividades de eliminación de la contaminación superen la tasa de crecimiento de la renta y de la población.

En este caso, el elemento clave sería la capacidad y flexibilidad de sustitución de los elementos nocivos:

  • Recursos energéticos no renovables.
  • La contaminación del aire como factor de producción y, por tanto, considerada necesaria para generar riqueza.

En general, todos los modelos que combinan economía y medio ambiente tienen una base común: necesitan el progreso tecnológico. El crecimiento del consumo debe ser similar al crecimiento de la tecnología.

 

La movilidad sostenible a favor de la economía y medioambiente

Los procesos de sustitución para las grandes industrias contaminantes del planeta requieren tiempo y esfuerzo, y necesitan una estrategia muy firme y global. Pero, a una menor escala, sí se pueden lograr resultados efectivos, sobre todo en lo referente a la movilidad en las ciudades. El modelo actual de movilidad urbana es insostenible, social y ambientalmente. Las externalidades negativas que provoca el transporte están comprobadas, afectando de forma grave a la calidad de vida.

Los modos de transporte poco contaminantes localmente, como el metro y los vehículos eléctricos, proporcionarían una movilidad efectiva, para cualquier necesidad, y con un alto nivel de ocupación en los centros de las ciudades.

Las ventajas de este tipo de transporte serían:

  • Cero emisiones de carbono, aire más limpio.
  • Los motores son silenciosos, no hay contaminación acústica.
  • Ciudades más sanas con menos enfermedades asociadas a la contaminación ambiental

A medida que la investigación tecnológica permita crear vehículos ecológicos más eficientes y con menos coste, las ventajas de sustitución del transporte actual (de motores de explosión basados en combustibles fósiles) serán más claras. Y los beneficios económicos y medioambientales también. Hay que limitar el abuso de recursos no renovables porque reducirá la capacidad de las futuras generaciones para continuar el proceso.

 

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