Algunas pequeñas y medianas empresas tienen la necesidad de utilizar medios de transporte para su pleno funcionamiento, pero muchas de ellas no tienen activo suficiente para la adquisición de vehículos propios. Por ello surge la pregunta de, ¿qué se puede hacer en estos casos?

El renting se define como el alquiler de un bien durante un periodo determinado de tiempo a cambio de una cantidad de dinero fijada a plazos. Todo esto se estipula en un contrato firmado por las dos partes: el cliente y la empresa vendedora del servicio. No existe un tiempo de duración ni intervalo de pago fijo, todos los contratos coinciden en que el alquiler es largo plazo y no tiene derecho a compra tras finalizar la relación. Únicamente existe la opción a compra en un leasing, es algo que debemos diferenciar.

Gracias al renting, la empresa puede adquirir coches para su flota manteniendo un gasto fijo.

 

Descárgate la guía gratuita: ¿Cómo leer la letra pequeña del contrato de renting?

 

Un renting no sólo presta el coche, aporta servicios extra

Cuando se hace entrega del vehículo la relación entre cliente y empresa sigue activa gracias a un feedback. Tras contratar este alquiler contamos con numerosos servicios adicionales:

  • La empresa renting se hace cargo de todas las labores administrativas necesarias para realizar la compra, su matriculación y el envío al cliente desde la fábrica.
  • El mantenimiento mecánico del coche con sus respectivas revisiones corren a cuenta de la compañía renting. Es su responsabilidad pasar las revisiones en la red oficial de la marca, incluso algunas empresas realizan una segunda revisión en sus talleres. Este servicio incluye reparación en caso de avería y cambio de neumáticos y lunas.
  • Los coches están asegurados a todo riesgo, de esta manera suavizan la pérdida por robo o accidente.
  • En el caso de que el vehículo quede inutilizable, la empresa está obligada a ofrecer un coche de sustitución.

La empresa renting se limita únicamente a estos aspectos, aunque existe la posibilidad de añadir cláusulas al contrato que amplíen el abanico de servicios. Una vez se alquila el coche los repostajes los pagará el usuario que lo usa. Igualmente ocurriría en caso de multas y reparaciones de daños cuyo origen sea el mal uso del bien o provocados por una negligencia por parte del comprador.

 

Beneficios de adquirir vehículos de renting

Como ya hemos mencionado al principio del artículo, el gasto de flota se convierte en gasto fijo. Esto provoca una mejora de la organización y planificación a futuro, ya que evitamos costes variables de reparación y seguros. Normalmente, este método sale más rentable que adquirir el bien completo si hablamos a corto plazo, pues la empresa tendrá mayor liquidez y podrá ahorrar recursos. A consecuencia del aumento de liquidez, el negocio es capaz de endeudarse más si fuera necesario.

Cuando el margen para endeudarse es mayor y la gestión en administración y contabilidad se vuelve más fácil, la imagen corporativa mejora entre los empleados.

Todos los contratos de renting cuentan con seguros a todo riesgo para tener cubiertos los posibles riesgos a los que se somete el coche cuando se trabaja con él como un accidente fatal. Además, el seguro se asocia a la responsabilidad civil por si hubiera daños a terceros, ya sea a personas o sus bienes (como otro coche en un siniestro).

Si desea leer más acerca de las ventajas e inconvenientes del renting haga clic en: Simulador renting: ventajas e inconvenientes.

Un inconveniente que vemos del renting es que, tras finalizar el tiempo de contrato, no se pueda tener derecho a compra. Se debe tener mucha precaución en la firma, leer bien cada punto y que las dos partes cumplan con sus responsabilidades. De todas formas, este tipo de alquiler sigue siendo muy recomendable para las pequeñas y medianas empresas.

Si lo que te interesan son las motos puedes ver información sobre su renting en este artículo: Renting ocasión: flotas de motos eléctricas.

 

renting y leasing

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