Si eres aficionado a leer libros y artículos sobre estrategia corporativa seguro que conoces dos de las estrategias más utilizadas actualmente: la diversificación horizontal y la integración vertical. Cada una de ellas tiene sus pros y sus contras, ventajas y desventajas que es importante conocer a la hora de elegir la estrategia corporativa que mejor se adecue a las características de nuestra empresa.

 

Descárgate la guía gratuita:  Cómo crear tu estrategia de comunicación

 

¿Qué es la estrategia corporativa?

Antes de decidir entre horizontal o vertical, es importante que tengamos claro el concepto de estrategia corporativa:

Podemos definir estrategia corporativa como un conjunto de procesos que ocurren por la toma de decisiones que toma la empresa para alcanzar unos objetivos predeterminados. Para serlo, una estrategia corporativa debe tener en cuenta muchos factores interrelacionados entre sí: tipo de objetivos a alcanzar (económicos, de relevancia o imagen pública, de productividad, etc.), plazo de tiempo en el que ejecutar las acciones, entorno sociopolítico y económico en el que actúa la empresa, etc.

Hay distintos tipos de estrategia corporativa, pero hoy nos vamos a centrar en dos de las llamadas “de libro”: la estrategia corporativa horizontal y la vertical.

 

¿Qué es la estrategia corporativa horizontal?

Para poder elegir entre dos opciones diferentes, lo primero que tenemos que tener claras son las características principales de cada una de ellas. Empecemos con la estrategia corporativa llamada de diversificación horizontal:

  • Se trata de una estrategia corporativa que busca atraer a nuevos clientes ofreciendo más servicios o productos diferentes de los que ahora fabrica o comercializa la empresa.
  • Es una estrategia corporativa enfocada a diversificar las fuentes de ingresos sin tener que asumir riesgos como, por ejemplo, tener que abrir nuevas vías de negocio, asumir nuevos costes técnicos y humanos para ocuparse de las tareas de investigación, explotación, mantenimiento, etc.

 

¿Qué es la estrategia corporativa vertical?

La estrategia corporativa de integración vertical también busca aumentar los beneficios económicos y la RSC de la empresa – su reputación social corporativa- pero lo hace de otra forma: en lugar de contar con empresas proveedoras, la empresa abre otras compañías o departamentos independientes que se dedican a fabricar esos productos que luego la empresa matriz comercializará en el mercado.

Lo vemos mejor con un ejemplo que todos conocemos: el caso de Apple. Steve Jobs, el creador de Apple, fue sin lugar a dudas un auténtico maestro en una estrategia corporativa tan rentable como complicada creando distintos productos que sólo pudieran utilizarse con dispositivos, software, etc., de la misma compañía. El caso de Apple es todo un ejemplo de excelente estrategia corporativa vertical, pero también hay fracasos tan estrepitosos como, por ejemplo, el intento de Google de fabricar su propio y exclusivo Smartphone comprando en el 2011 el Motorola Mobility por una millonada y fracasando por el ataque feroz de su competencia.

 

¿Qué estrategia corporativa elegir?

A simple vista, podríamos decir que la estrategia corporativa llamada de integración vertical está al alcance sólo de unos pocos: de las grandes compañías con un poder adquisitivo altísimo que puede jugarse miles de millones de euros y perderlos sin problema.

La integración horizontal es, en cambio, una estrategia corporativa al alcance de todas las empresas, sean grandes o pequeñas, se dediquen a fabricar motos eléctricas o a ofrecer servicios de guías turísticos. ¿Un ejemplo? alquilar flotas de motos eléctricas para complementar los servicios de ocio que las empresas turísticas ofrecen a sus clientes.

 

COMUNICACIÓN

Pin It on Pinterest

Share This