El renting tal y como lo entendemos, es un sistema de alquiler que supone una opción de financiación alternativa a la tradicional de compra-venta. Los autónomos consiguen así una infinidad de oportunidades, ya que el renting es igual a ahorro. A lo largo del artículo vamos a analizar las ventajas que supone para un autónomo un plan de renting a medida y qué elementos positivos podemos conseguir a través del renting.

En primer lugar debemos destacar que la gran mayoría de objetos que una empresa puede comprar, pueden ser sustituidos por renting (vehículos, informática, mobiliario de oficina…), por lo que lo primero que un autónomo debe hacer es preguntarse qué puede conseguir a través del renting que no tiene con la compra.

 

Descárgate la guía gratuita: ¿Cómo leer la letra pequeña del contrato de renting?

 

Una vez que hemos enumerado todos aquellos objetos de renting que necesitamos para poder comenzar a trabajar, debemos conocer todas las ventajas que nos puede ofrecer el renting como autónomos.

El renting se entiende como un contrato de alquiler a largo plazo entre una compañía suministradora y el cliente, por lo que la opción de compra no se contempla en ningún momento durante la duración del contrato, ya que el bien que se alquila es propiedad de la empresa de renting y no nuestro. Quizás veamos esto como una desventaja, sin embargo, la clave está en ver el bien en cuestión como una herramienta de trabajo, la cual queremos que nos genere las menores preocupaciones posibles.

Gracias a las compañías de renting, todos los bienes que contratemos, tendrán un mantenimiento y aseguramiento a cargo de la empresa de renting, por lo que supone un ahorro para nuestros bolsillos y la despreocupación de revisiones y mantenimiento. Por ello es importante contar con una empresa profesional que nos permita centrarnos únicamente en nuestro trabajo y olvidarnos del resto de preocupaciones.

Las principales ventajas fiscales que un autónomo puede obtener del renting, las encontramos en la contratación de un vehículo en dicha modalidad. Con este arrendamiento conseguimos, por ejemplo, la deducción de hasta el 100% de las cuotas de Renting del IRPF, siempre que probemos que el vehículo supone un gasto más de nuestra actividad profesional, y la desgravación del IVA dependiendo del porcentaje de tiempo que utilicemos nuestro vehículo para trabajar.

Pero sin duda, una de las principales ventajas que supone este tipo de alquiler es la capacidad de cambiar de vehículo cada poco tiempo. Los contratos de renting suelen tener una duración de unos 4-5 años, lo que nos permite como autónomos, estrenar vehículo cada poco tiempo.

Bien es sabido que la vida útil de los vehículos, con un uso laboral constante, comienza a decaer a partir de los 5-6 años, por lo que contratar un plan de renting que nos permita contar con un vehículo nuevo en cortos períodos de tiempo, nos facilita enormemente la tarea de búsqueda y sustitución de vehículo, además de olvidarnos de todas las reparaciones y mantenimiento que requieren, ya que con el tiempo, suponen un coste añadido para nuestra contabilidad.

Por todo ello, según la Asociación Española de Renting de Vehículos, 2016 se consolida como un año de crecimiento para el renting en España. En nuestro país, el 16,10% de los vehículos matriculados son coches de renting, lo que supone la cifra más alta de la historia de nuestro país en cuanto a coches de renting.

Es por esto por lo que la mayoría de los autónomos deciden pasarse al renting de vehículos y de otras herramientas de trabajo. Recomendamos contar con una compañía de renting fiable y con experiencia para poder conseguir las soluciones necesarias como autónomos sin necesidad de quebraderos de cabeza.

 

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