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¿Qué es un ERE? La fórmula para el despido colectivo

despido colectivo

Las situaciones de crisis en una empresa son momentos críticos que pueden obligar a tomar decisiones muy difíciles. Plantearse un despido colectivo es una de las más duras, aunque puede ser inevitable para el futuro de la compañía.

Los Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) ofrecen una solución para ajustar los costes y los niveles de producción a las circunstancias derivadas de resultados económicos negativos. Implica un reajuste laboral, de parte de la plantilla, de manera definitiva (despido colectivo) o temporal. Las modalidades de ERE son:

  • ERE de extinción: supone el fin de la relación laboral. Es el relativo al despido colectivo.
  • ERE de suspensión: implica la suspensión temporal de los contratos de trabajo. Aunque los trabajadores siguen vinculados a la empresa, ésta no tiene que hacer frente a los salarios mientras dure la suspensión.
  • ERE de reducción de jornada: determina que los trabajadores afectados trabajen menos horas al día, o menos días a la semana o al mes. La empresa sólo paga por las horas de trabajo realizadas.

Las dos últimas situaciones son EREs temporales. El objetivo, en estos casos, es que mientras dura la situación de suspensión o reducción de jornada la empresa pueda recuperarse económicamente y esté en condiciones de reincorporar, de nuevo, a sus trabajadores. Es importante indicar que, durante el tiempo que dure un ERE temporal, la empresa debe seguir cotizando por sus trabajadores a la Seguridad Social.

 

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El despido colectivo

Una empresa puede poner en marcha un despido colectivo atendiendo a ciertas causas justificadas legalmente. Son las llamadas causas objetivas. En el artículo 51 del Estatuto de los Trabajadores se regula el procedimiento de despido colectivo, tanto sus causas como la manera de llevarlo a cabo.

Según la ley, se entenderá por despido colectivo la extinción de contratos de trabajo fundada en causas económicas, técnicas, organizativas o de producción cuando, en un periodo de noventa días, la extinción afecte al menos a:

  • Diez trabajadores, en las empresas que ocupen menos de cien trabajadores.
  • El diez por ciento del número de trabajadores de la empresa en aquellas que ocupen entre cien y trescientos trabajadores.
  • Treinta trabajadores en las empresas que ocupen más de trescientos trabajadores

 

Causas del despido colectivo

Se entiende por causas económicas cuando los resultados de la empresa manifiestan una situación económica negativa: como la existencia de pérdidas actuales o previstas o la disminución persistente (durante tres trimestres consecutivos) de su nivel de ingresos, en relación a los mismos trimestres del año anterior.

Se entiende por causas técnicas cuando se produzcan cambios en los medios o instrumentos de producción. Las causas organizativas suponen modificaciones de los sistemas y métodos de trabajo del personal o en el modo de organizar la producción. Las causas productivas son consecuencia de cambios en la demanda de los productos o servicios que la empresa comercializa.

Por último, también es un despido colectivo, la extinción de los contratos que afectan a toda la plantilla (siempre que sea una plantilla superior a cinco trabajadores) como consecuencia del cese de la actividad empresarial derivada de alguna de las causas anteriores.

 

Consecuencias de un despido colectivo

Un despido colectivo es una situación con un fuerte impacto social. Sólo debería ser considerado como un recurso ante una situación muy crítica o de supervivencia de la empresa. Antes de aplicar un despido colectivo sería bueno considerar alguna de las opciones de ERE temporal, en previsión de una recuperación económica. Estas son algunas consecuencias negativas de esta decisión:

  • Es un procedimiento largo, complejo y costoso; con implicaciones laborales y jurídicas. Incluso puede ser rechazado por un Tribunal y obligar a la reincorporación de los trabajadores y pagarles los salarios pendientes.
  • Si la empresa se recupera debe afrontar el proceso de nuevas contrataciones, con los riesgos que eso supone de no encontrar trabajadores adecuados. Habría perdido a empleados que aportaban su experiencia en su puesto de trabajo y conocían la filosofía de la empresa.
  • Por último, esta la imagen negativa ante los clientes, proveedores, instituciones, entidades financieras y la sociedad en general.

El último recurso es perder a los trabajadores.

 

CONTRATACIÓN

Comentarios

  • La revista EST nunca defrauda, plena de contenidos intaeesrntes. Si las fotografías de este número son como la que encabeza tu post, no me cabe duda de que volverá a ser magnífica.Un abrazoFran

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