La dirección o administración de operaciones en la empresa es un área funcional que, junto a marketing y finanzas, es una de las piezas clave para el buen rendimiento de la organización empresarial. Todas las decisiones que se toman en este departamento interfieren directamente sobre la estrategia de operaciones y los resultados de la misma. Por tanto, estar al cargo de la dirección conlleva una gran responsabilidad ya que son destino de una buena parte de la inversión de capital aportado por los accionistas.

 

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Centrándonos en las funciones de la dirección de operaciones, el principal objetivo es el de encontrar una o varias ventajas competitivas para la compañía, teniendo como prioridad ser lo más diferenciadas de la competencia y más sostenibles en el tiempo. Este área se encarga de transformar una entrada de materia prima en un producto elaborado, con un valor añadido que en el inicio del proceso no tenía, siendo esto algo que el cliente pueda apreciar.

La figura del Director de Operaciones es muy importante en el departamento. Esa persona debe de ser realista, que busque la máxima eficiencia y calidad guiando a su grupo. Si deseas leer más sobre este tema, visita este post: Los 5 factores que representan a un gestor de operaciones.

 

Competencias de la dirección de operaciones

No todas las compañías asignan las mismas funciones a la dirección de operaciones ya que es una posición muy variable y contingente a la situación que vive la empresa en un momento determinado de su vida. Incluso podría ocurrir que existan, dentro de la misma organización, varios directores de operaciones si las actividades comerciales están muy diferenciadas o son independientes.

A pesar de la diversidad funcional que conlleva el cargo, algunas asignaciones son comunes:

  • Asegurar el desarrollo operacional, para lograrlo, es necesario que el director del área conozca los recursos disponibles, facilitar el trabajo al departamento de ventas, garantizar la funcionalidad de la empresa para futuros contratos como proveedores, eventos, pero especialmente dirigidos a aspectos de quality cost delivery.
  • Establecer la estrategia de desarrollo de productos o servicios en mercados nuevos donde la compañía quiera introducirse, con la responsabilidad de definir los medios necesarios y teniendo siempre en cuenta los objetivos generales. También se encargará de elaborar los presupuestos y planear las alianzas dentro de la estrategia previamente establecida con los actores de dicho mercado.
  • Administrar los recursos internos de producción, recursos humanos y administración para el desarrollo conveniente de la actividad. Todo ello estará coordinado con los directores de los distintos departamentos que influyan en la cadena.

Todas estas competencias se otorgan a la dirección de operaciones para que pueda cumplir unos objetivos marcados por la dirección general. El área de operaciones trabaja sobre tres aspectos fundamentales:

  1.  Empresa como un sistema en su conjunto. Se trata de emplear métodos de dirección que, bajo un enfoque más bien sistemático, aporte un desarrollo al pensamiento de procesos, a la toma de decisiones y a dirigir la compañía a un todo integrado. Por tanto, entendemos a la dirección de operaciones como un subsistema con capacidad de control que a su vez se encarga de mantener una trayectoria definida y con la correspondiente reducción de incertidumbre que ello conlleva.
  1. Total calidad. La dirección persigue la mejora constante de la eficacia y emplea la evaluación permanente en busca de fallos y puntos débiles para corregirlos. En este aspecto también influyen los empleados que deben ser dotados de los medios necesarios para cumplir los objetivos.
  1. Un equipo humano integrado. Las personas contribuyen un gran valor a la empresa como fuerza de trabajo de avance. Por ello, merecen un cuidado y tratamiento digno por parte de la dirección la cual no podría funcionar sin un equipo de trabajo.

 

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