Despido disciplinario y paro, ¿son incompatibles? Una de las principales dudas que suele surgir a empresarios y trabajadores que pasan por un despido disciplinario es si la persona expulsada de la Organización tiene, o no, derecho a esa prestación económica que le permitirá pagar sus facturas mientras encuentra otro puesto de trabajo. En este artículo veremos qué dice la legislación laboral sobre esas dos palabras tan importantes cuando se escriben juntas “despido disciplinario paro”.

 

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La norma general

Algunos empresarios se piensan muy mucho efectuar un despido disciplinario porque piensan que el trabajador despedido se quedará sin cobrar el paro. Se trata de un error muy generalizado: el despido disciplinario y el paro no son incompatibles. Por norma general, una persona sometida a despido disciplinario, no pierde la prestación por desempleo a la que tendrá derecho en función del tiempo trabajado; sí pierde, en cambio, otras contraprestaciones económicas a las que tienen derecho todas las personas que se encuentran legalmente en situación de desempleo como, por ejemplo, el derecho a percibir el finiquito correspondiente, la remuneración económica por días de vacaciones no disfrutados, etc.

 

Razones que explican la confusión “despido disciplinario paro”.

Algunos empresarios se piensan muy mucho efectuar un despido disciplinario porque piensan que el trabajador despedido se quedará sin cobrar el paro. El empresario o el profesional de Recursos Humanos se ve, entonces, ante un auténtico dilema moral: ¿es tan grave lo que ha hecho el trabajador como para que pierda la prestación mensual por desempleo? ¿Puede un empresario echar por tierra el futuro económico del empleado y su familia? Esas dudas morales hacen que, muchas veces, la empresa decida decantarse por el despido procedente y no hacerse responsable de la ruina personal o familiar de nadie.

Principalmente hay dos razones que explican esa confusión general con el despido disciplinario y el paro:

  1. 1. La falta de información actualizada.

Hasta el año 2002, el trabajador que hubiese sido expulsado de su empresa mediante un despido disciplinario se quedaba, directamente, sin paro. Para poder reclamar esa compensación económica, el empleado debía demostrar que no estaba en situación de desempleo por su culpa, es decir, que estaba en situación legal de desempleo.

  1. La gravedad de las acciones cometidas por el trabajador expulsado.

La importancia y gravedad que justifican ese despido disciplinario podrían explicar que se aplicara una dura sanción económica al auténtico responsable del despido: el propio trabajador.

En el Estatuto de los Trabajadores puedes encontrar bien explicadas todas las causas por las que una empresa puede aplicar esta medida disciplinaria a su equipo humano, pero como verás en los siguientes ejemplos, se trata de conductos muy graves:

  • Acoso sexual del trabajador hacia sus compañeros o superiores.
  • Acudir al trabajo bajo los efectos del alcohol o cualquier tipo de droga.
  • Faltar al respeto al resto del equipo humano de forma habitual y repetitiva.
  • No cumplir con su horario de trabajo una y otra vez.
  • Etc.

El despido disciplinario es una medida que castiga al trabajador que, por su actitud está demostrando que no le importa tener o no tener trabajo o que desea causar daños en el entorno laboral. Por ese motivo hay tanta confusión entre si el despido disciplinario elimina el derecho al paro o no.

 

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