Comprar o no comprar. Esta es la auténtica cuestión y una de las decisiones que puede marcar la curva de rentabilidad en tu negocio. Si te sientes incapaz de decidir entre el renting de flotas y la compra, este artículo te va a resultar especialmente útil.

A continuación, veremos todos los aspectos clave a la hora de hacer frente a un alquiler de tu flota VS un proceso de compra.

 

Ventajas económicas del alquiler de flotas

Los costos iniciales son mínimos en comparación con la compra de una flota de vehículos. A nivel contable, los pagos de una cuota mensual por los meses que dure el contrato, no suponen una amortización y es un gasto deducible hasta su totalidad en el Impuesto de Sociedades.

Una de las ventajas del renting es que la inversión inicial desaparece y permite poder hacer uso del vehículo desde el día 1 sin tener que realizar desembolsos por su compra.

En cambio, comprar un vehículo o una flota entera implica una importante inversión. Se requiere una cantidad significativa de capital para comprar una flota de vehículos. Sí, sin duda tendrás descuentos si planeas comprar más de 3-4 vehículos, pero sin duda será la forma más costosa de obtener una flota para tu negocio.

Al final de su vida útil, habrá un nivel de incertidumbre acerca de lo que valdrá el vehículo una vez que hayas terminado de usarlo.

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Renovación constante y flexible

Otra ventaja de alquilar un vehículo para tu flota es la flexibilidad. Este tipo de contrato de alquiler otorga cierta tranquilidad en el gasto y ofrece la posibilidad de adaptar el tamaño de la flota a las necesidades reales de la compañía.

Al final del contrato de alquiler, tienes la oportunidad de comenzar un nuevo contrato con vehículos nuevos, de menores consumos, traduciéndose en incrementos de la eficiencia. A los empleados les encantará poder utilizar siempre algunas de las últimas marcas y modelos del mercado. Además, te beneficiará de la eficiencia de combustible de un vehículo más nuevo. Dado que los vehículos alquilados suelen ser modelos nuevos, tienen menos necesidades de mantenimiento (aparte del mantenimiento preventivo) y un mejor ahorro de combustible. Como resultado, tu flota puede tener mayor tiempo de actividad, menos gastos de mantenimiento y menores costes de combustible en comparación con los vehículos de una flota más antigua.

No sólo eso, tus coches de flota nunca estarán fuera de garantía si tienes un contrato de mantenimiento; generalmente incluido en esta modalidad. Esto te cubre contra reparaciones durante la duración de su contrato de alquiler.

 

Menos papeleo y administración

Con el renting de un vehículo se reducen las tareas administrativas. Como no eres el dueño de los vehículos, el nombre de tu compañía no está en el título de propiedad, ni en los impuestos de registro o de propiedad que se deben.

Tareas como pasar la ITV, el pago de impuestos o la contratación y renovación de los seguros asociados dependen en su totalidad de la compañía de renting. Esto te permite poder dedicar más tiempo a tu organización.

 

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