En estos tiempos convulsos, en los que la competitividad de las organizaciones se extiende a los cinco continentes y la supervivencia de productos y servicios se basa en lograr los precios más ajustados que permitan una ventaja sobre los de la competencia, el ahorro conseguido en cualquiera de los sistemas que componen las empresas puede condicionar su viabilidad.

Entre los costes más significativos de cualquier organización se encuentran los asociados a la generación de energía, tanto para los procesos productivos como para el acondicionamiento de los espacios corporativos y de operaciones. Cualquier mejora introducida en materia de eficiencia energética redundará en una optimización de los procesos y en ahorros de costes fácilmente cuantificables.

Dónde puede ahorrar una empresa: eficiencia energética

Las posibilidades de ahorro de las empresas e industrias estarán directamente relacionadas con la actividad que desarrollen; no tienen las mismas características una empresa de servicios que una industria de fabricación o una  consultora.  Las distintas posibilidades de actuación se pueden agrupar en tres grandes ámbitos: consumos de edificios, energía de los procesos y transporte y movilidad.

Consumos de los edificios y construcciones

La práctica totalidad de las empresas, sean del sector que sean, ocupan distintos espacios en los que los trabajadores desarrollan las actividades propias de la organización y aquellas otras ligadas con la organización y dirección de los trabajos.

Los principales costes están asociados a la climatización de los espacios, tanto en calefacción como en refrigeración, junto con los sistemas de iluminación. La medidas de eficiencia energética que pueden producir ahorros relevantes están ligadas a:

    • la mejora de la eficiencia energética de los sistemas de generación de frío y calor para el acondicionamiento de las estancias. La introducción de calderas de alta eficiencia asociadas al uso de combustibles limpios y de fácil manejo, el uso de recuperadores de calor en sistemas de climatización por aire y la adopción de tecnologías free cooling, o la instalación de sistemas inteligentes de gestión energética contribuyen de forma directa en la consecución de ahorros relevantes en los gastos de combustibles. Para conocer qué estrategias de ahorro en climatización puedes poner en práctica en tu empresa, puedes descargarte una guía gratuita aquí.
    • la adopción de sistemas de iluminación eficientes. Las nuevas tecnologías  led y de bajo consumo contribuyen a rebajar las potencias  contratadas y los kwh necesarios para iluminar los espacios de trabajo. Si además, se incluyen sistemas domóticos de ahorro que permitan una adecuada gestión de los procesos de encendido los ahorros conseguidos son de especial importancia.
    • la mejora de aislamientos. También es fundamental dotar a las edificaciones de sistemas de aislamiento eficientes que posibiliten eliminar las pérdidas energéticas a través de los muros y cerramientos de las construcciones.


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Energía de los procesos

La variedad de procesos industriales es infinita. Pero todos ellos son susceptibles de mejora desde el punto de vista energético. La incorporación de sistemas de recuperación de energía, los sistemas de cogeneración que permitan aprovechar la necesidad de uso de un determinado vector energético para la generación de otro  o la simplificación de procesos de alto consumo energético por otros de menores necesidades contribuyen a incrementar los ahorros y reducir los costes de producción.

Transporte y movilidad

De especial relevancia son los costes de las empresas relacionados con el transporte, tanto de las materias primas utilizadas y de los productos terminados, como de los propios trabajadores hasta los centros de trabajo o en sus desplazamientos corporativos.

Es habitual que las organizaciones intenten reducir los costes derivados de estos desplazamientos mediante planes de movilidad que incluyan distintas medidas de eficiencia.

  • uso de combustibles más eficientes. La adopción de combustibles más eficientes, por ejemplo de gas natural, en los vehículos de transporte repercute directamente en los costes por kilómetro recorrido, además de contribuir a disminuir las emisiones contaminantes.
  • fomento del transporte colectivo. Suelen incluirse medidas para fomentar el transporte colectivo de los trabajadores hasta el puesto de trabajo, bien compartiendo los vehículos privados, bien facilitando transporte colectivo con  vehículos o autobuses de la empresa.
  • formación a los trabajadores en medidas de conducción eficiente. La formación de los empleados en técnicas de conducción eficiente ayuda a producir ahorros de combustible y mantenimiento de los vehículos.



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