En el blog de Cooltra ya hemos mencionado en otras ocasiones lo importante que es conocer y practicar la movilidad sostenible para beneficiar tanto la economía como la sociedad, esa comunidad en la que nuestras empresas se desarrollan y triunfan.

La movilidad sostenible empezó siendo un sueño de unos pocos para convertirse en el pilar que sostiene nuestra economía y sociedad. Pero ¿cuáles son las claves de esa movilidad sostenible? Ese es el tema que vamos a tratar hoy aquí, en el blog del ahorro económico y productividad para empresas.


Descárgate la guía gratuita: OPTIMIZACIÓN DE RECURSOS

Millones y millones de vehículos circulando por el mundo.

¿Sabes cuántos vehículos se mueven cada día por las carreteras y autopistas del mundo? Más de 1.200 millones y creciendo. Los analistas prevén que la cifra de turismos, motos, camiones, furgonetas, etc., seguirá creciendo imparable hasta llegar a la cifra de 2.500 en el 2035.

Según datos de la DGT – Dirección General de Tráfico – y de ANFAC – Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones – el 2014 se cerró con nada más y nada menos que 27,76 millones de vehículos en España, un 0,4% más que en el 2013. Se calcula que en nuestro país hay 473 turismos por cada mil habitantes, una cifra bastante inferior a los 663 de Luxemburgo o los 621 de nuestros vecinos italianos.

De estos casi 28 millones de vehículos que circulan por las vías españolas, más de la mitad tienen más de 10 años, una antigüedad que incide, directamente, en la emisión de CO2, la contaminación ambiental y los  inevitables problemas que esta polución supone para la economía y la sociedad.

 

La movilidad y sus problemas para la economía y la sociedad.

Está claro que vivimos en una sociedad completamente motorizada. A pesar de los tímidos intentos de los gobiernos por incentivar el uso del transporte público y la bicicleta, el número de vehículos por familia no para de crecer. No concebimos movernos sin utilizar el coche, aunque sea para ir a la vuelta de la esquina o aunque el coche o la moto nos obliguen a pasar horas y horas metidos en un atasco.

Pero, por supuesto, no toda la culpa la tenemos las personas. Los seres humanos tenemos que movernos para poder trabajar, ir a comprar, a llevar a nuestros hijos al colegio… El transporte se vuelve en una necesidad, pero si no cambiamos la forma de movernos o el combustible con el que movemos nuestros coches y motos, ese transporte pronto se convertirá en una auténtica catástrofe para la economía y la sociedad tal y como la entendemos hoy por hoy.

El modelo de transporte no sostenible que sufrimos hoy en día especialmente en el entorno urbano se traduce en problemas graves que afectan tanto a la economía como a la sociedad, por ejemplo:

  • Limitación de la movilidad. En los últimos años ya hemos probado en nuestras propias carnes algunas de las medidas que han implantado ciertos ayuntamientos para minimizar la contaminación limitando tanto la velocidad de entrada de vehículos a las grandes ciudades, como la prohibición de circular por ciertos barrios, el aparcamiento limitado a los residentes, el encarecimiento progresivo de los aparcamientos públicos, etc.
  • Problemas de salud. Cuando hablamos de transporte, movilidad y sostenibilidad, enseguida nos viene al pensamiento el tema de la polución y no es para menos. Las emisiones contaminantes de los vehículos a motor afectan el sistema respiratorio e inmunológico de los seres que habitan las ciudades, pero hay más trastornos igual de importantes que no se conocen tanto: los problemas emocionales, de angustia y estrés que sufren las personas expuestas a la contaminación acústica. El ruido y las vibraciones que produce el tráfico dentro de las ciudades daña gravemente la salud de sus habitantes de muchas formas distintas: produce estrés, aumenta la irritabilidad, es fuente de trastorno de conductas a nivel familiar y profesional, etc.
  • Gasto económico. Además del gasto que supone el tratamiento médico de las personas afectadas por la polución (trastornos respiratorios, alergias, estrés, depresión etc.), el gasto energético que supone el modelo de transporte convencional es astronómico. En España, por ejemplo, sólo el transporte por carretera supone casi el 80% del consumo total de energía anual. Pero hay más costes el actual sistema de trasporte inciden directamente en la economía de la sociedad: el gasto económico que tienen que asumir las empresas para acondicionar sus centros de trabajo de forma que el ruido del tráfico no afecte la salud y la concentración de su equipo humano, no afecte, en definitiva, a esa productividad que necesitan todas las empresas para sobrevivir en un mundo cada día menos sostenible.


¿Quieres obtener una semana de prueba de nuestras motos de forma gratuita? HAZ CLICK AQUÍ
 

El transporte sostenible, la única estrategia posible.

Como bien sabes, los gobiernos de todo el mundo llevan décadas hablando del problema de la contaminación ambiental y de la importancia de que nuestra sociedad y economía implanten programas de prácticas ecológicas y de respeto por el medio ambiente. Por el momento, gran parte de estas medidas de apoyo al transporte sostenible se han quedado en simple papel mojado, pero esto tiene que cambiar… y pronto.

En Europa, por ejemplo, vemos que se acerca más y más ese año 2020 para el que la Unión Europea fijó un límite de emisiones de dióxido de carbono en la cifra mágica de 95 gramos de dióxido de carbono o CO2 por kilómetro cuadrado. ¿Te parece mucho? La media de emisiones de los vehículos hoy en día es de entre 130 y 150 gramos y, como todos sabemos, las empresas que fabrican vehículos a motor no siempre cumplen a rajatabla las laxas medidas propuestas para limitar la emisión de gases contaminantes a la atmósfera.

 

La clave: reducir las emisiones contaminantes.

Si hacemos caso a las previsiones, esos 2.500 millones de vehículos que probablemente llenen el mundo en el 2035 emitirán el doble de gases efecto invernadero. ¿Podrá soportar nuestra salud esos litros y litros de gases contaminantes en el ambiente? ¿Y la capa de ozono? ¿Y el resto de seres vivos – animales y plantas – con los que compartimos el planeta? La triste respuesta es bastante simple: “No”.

Para que el transporte y la movilidad sean sostenibles dentro de unos años es necesario reducir entre un 60% y un 80% las emisiones contaminantes. ¿Se puede hacer? Sí. ¿Cómo? Promoviendo el uso de los coches y las motos eléctricas a nivel particular y, más importante todavía, a nivel empresarial.



Descárgate la guía gratuita: OPTIMIZACIÓN DE RECURSOS

Pin It on Pinterest

Share This