Como sabes, el contrato fijo discontinuo es una de las modalidades que registra el contrato indefinido. En determinados casos puede ser una opción perfecta para determinados tipos de negocio.

El contrato fijo discontinuo es la solución idónea para las empresas que  tienen altibajos en su actividad o que obtienen la mayor parte de sus beneficios en una estación concreta del año como, por ejemplo, las heladerías o los chiringuitos de playa en verano o las empresas de alquiler de esquís y trineos durante el invierno. El contrato fijo discontinuo implica una relación laboral estable entre la empresa y el trabajador, pero sólo durante ciertos meses al año, justo en los momentos de mayor carga de trabajo.

 

Descárgate la guía gratuita: CONTRATACIÓN INTELIGENTE

 

Características del contrato fijo discontinuo

Este contrato, para trabajadores fijos discontinuos, se establece para realizar tareas que no se repiten en fechas ciertas dentro del volumen normal de actividad de la empresa. Esta es una de sus características principales, es decir, la empresa sabe que se realizarán esos trabajos temporales pero no puede conocer el inicio ni la duración que tendrán.

El contrato fijo indefinido es adecuado para sectores con repuntes o picos de actividad que son seguros y que la empresa debe afrontar con más trabajadores. Cuando llega el momento, los trabajadores serán llamados en el orden y la forma que se determine en los respectivos convenios colectivos. En caso de no ser llamados, cuando se produzca el aumento de actividad,  el trabajador podrá reclamar un procedimiento de despido ante la jurisdicción competente. Por eso, es fundamental que la empresa cumpla con las llamadas a sus trabajadores fijos discontinuos cuando los necesita.

¿Cómo se formaliza y comunica? El contrato se debe formalizar siempre por escrito, en el modelo que se establezca. En el contrato fijo discontinuo deberá figurar la indicación sobre la duración estimada de la actividad y la distribución horaria, así como sobre la forma y el orden de llamamiento que establezca el convenio colectivo aplicable.

Durante el periodo estacional, en el que no se trabaja, el contrato sigue vigente, pero la empresa no tiene que pagar al empleado sino que éste cobra una prestación por desempleo. La empresa sólo debe comunicar a la Oficina de Empleo correspondiente el cese de actividad del trabajador y, también, cuando sea llamado de nuevo para reincorporarse.

 

¿Qué beneficios tiene un contrato fijo discontinuo?

Hay varios tipos de empresas y sectores de actividad que se pueden beneficiar de las características del contrato fijo discontinuo:

  • Sector servicios. En hostelería y hoteles de temporada estival, turismo rural, pistas de esquí, catering para comedores escolares, empresas de transporte (por campañas de Navidad o fechas especiales).
  • Sector primario. Agricultura, ganadería y pesca en esos meses del año en que se deben plantar o recoger las cosechas, campañas de marisqueo, etc.
  • Sector industrial. Empresas de mantenimiento o construcción en determinadas épocas del año.

Las ventajas más importantes del contrato fijo discontinuo se pueden resumir en los siguientes tres puntos.

  • Subvención. Según se recoge en la norma: “las empresas dedicadas a actividades encuadradas en los sectores de turismo, comercio vinculado al mismo y hostelería, que generen actividad productiva en los meses de marzo a noviembre de cada año, y que inicien o mantengan en alta durante dichos meses la actividad de los trabajadores, podrán aplicar una bonificación durante esos meses del 50% de las cuotas empresariales“. Esta bonificación estaba prevista sólo hasta el 2013, pero sigue recogida en el presupuesto general del 2016.
  • Productividad. Con el contrato fijo discontinuo mantenemos en plantilla a los trabajadores más adecuados para afrontar las épocas de más actividad, un grupo de profesionales que conoce nuestra empresa, su filosofía y tiene la experiencia necesaria para realizar las tareas del modo más rápido y eficaz.
  • Ahorro. Otra importante ventaja que no podemos olvidar respecto al contrato fijo discontinuo tiene que ver con el abono del sueldo del empleado: cuando no lo necesitamos, el trabajador recibe una prestación del SEPE (antiguo INEM) hasta que se vuelva a reincorporar a nuestro equipo de trabajo. Así, durante los meses en los que nuestra empresa tiene menos actividad y no obtiene beneficios, podemos ahorrarnos tanto el sueldo de los empleados, como el abono de las correspondientes cuotas de la Seguridad Social.

Un punto importante que tenemos que tener en cuenta es que el contrato fijo discontinuo, a pesar de sus particularidades, es indefinido; por lo tanto, está sujeto al pago de la indemnización correspondiente en el caso de que la empresa decida rescindirlo.

 

CONTRATACIÓN

Pin It on Pinterest

Share This