Si obtenemos los datos de los ingresos individuales en una comunidad, una organización o un país,  podemos generar una distribución estadística  de dichos ingresos. El índice de Gini es una medida que relaciona la distribución de los ingresos que se han analizado con una distribución perfectamente equitativa.  Así, un índice de Gini de 0 (cero) representa una equidad perfecta, mientras que un índice de 100 representaría la falta total de equidad.

El índice de Gini es, por tanto, una medida de la desigualdad, que fue ideada por el estadístico italiano Corrado Gini. Aunque se utiliza fundamentalmente para analizar los ingresos y su distribución, en realidad, puede utilizarse para medir cualquier forma de distribución desigual. En muchas ocasiones, también mide la desigualdad en el gasto, analizando los niveles de consumo de una determinada población.

Este método se aplica en diversos campos como la medicina, la ingeniería, la ecología, la química, el transporte, etc. Pero, teniendo en cuenta sus características, el índice de Gini se utiliza mucho en la economía para medir la desigualdad existente entre los habitantes de una determinada región. Aunque, a veces, sea difícil obtener datos fiables proporciona mucha información sobre el grado de desarrollo de un país.

 

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El índice de Gini en la empresa

En el ámbito empresarial, una de las magnitudes estadísticas más interesantes es la distribución de los salarios en las empresas. De este modo, aplicando el índice de Gini, se puede obtener información de la desigualdad salarial entre los distintos sectores productivos e incluso dentro de las empresas del mismo sector. También, se puede extender a las diferencias existentes entre los distintos cargos en una empresa (por ejemplo, cual es el grado de desigualdad entre los sueldos de los directivos y las nóminas de los empleados que menos cobran).

¿Qué datos ofrece España, en la actualidad, sobre distribución salarial?

Las conclusiones más relevantes del análisis de los datos obtenidos en los últimos años son:

  • La brecha salarial entre hombres y mujeres supera en tres puntos la media europea, según datos difundidos por la Comisión Europea.
  • El aumento de los contratos temporales y la bajada de sueldos, implica una gran desigualdad entre los trabajadores que se incorporan ahora al mercado de trabajo y los que ya están asentados con contratos fijos.
  • Los sueldos medios de los directivos (empresas ibex 35) subieron un 10%, mientras que los de los empleados, en general, cayeron un 0,6%.
  • El desvío del peso de la economía hacía el sector servicios genera empleo de menor calidad y sueldos más bajos, lo que empeora la desigualdad general.

 

¿Qué resultados ofrece el índice de Gini en esta situación?

Según el índice de Gini, la crisis económica global ha producido un aumento de la desigualdad, una situación que afecta a toda Europa, pero especialmente a países que, como España, han visto cómo crecía el desempleo y se destruía la economía local mes tras mes. 

Según los datos aportados recientemente por la agencia estadística Europea (Eurostat), sobre los datos de desigualdad en algunos países europeos, la situación en nuestro país no es nada alentadora. España presenta uno de los mayores niveles de desigualdad en renta disponible; en el 2014 el índice de Gini era de 1 punto más que sólo el año anterior y registró una cifra preocupante: 34,7.

Recordemos que cuanto más se acerca el índice a cero indica mayor equidad y cuanto más se acerque a 100, mayor desigualdad. Un aumento de 1 punto en sólo 12 meses nos aleja cada día más de la situación de otros países que, como Finlandia, tienen un índice Gini de 25,6. 

¿Por qué es importante no perder de vista el índice de Gini? Sobre todo para poder identificar los problemas y adoptar soluciones que corrijan la desigualdad en la distribución de la riqueza, una desigualdad que, como todos sabemos, es fuente de inestabilidad económica y social.

 

COMUNICACIÓN

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