Un contrato de leasing puede ser una opción recomendable para emprendedores y para pequeñas y medianas empresas (pymes), sobre todo al inicio de su actividad, cuando necesitan invertir en algún tipo de inmovilizado pero no tienen los recursos necesarios para comprarlo. También es una práctica beneficiosa para instituciones u organismos públicos que precisan de vehículos o equipos concretos para el desarrollo de su actividad.

Los bienes que se suelen financiar mediante un contrato de leasing son: vehículos comerciales o sistemas de transporte, equipos informáticos, maquinaria o mobiliario específico.

Aunque el contrato de leasing funciona como un arrendamiento que permite el uso de un bien a cambio del pago de una cuota mensual, está considerado como una fórmula de financiación. Esto es así, porque el propósito de la operación de leasing es quedarse con la propiedad de ese bien, por ello, al final del contrato, el pago de la última cuota equivale a una opción de compra.

 

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Consejos para valorar un contrato de leasing

Hay varias claves en este punto:

  • Hay que valorar si realmente nos interesa esta fórmula o no. Si el objetivo es quedarse con el bien al finalizar el contrato es la mejor opción. Pero, si no estamos seguros, se puede optar por otro tipo de arrendamiento, como el renting, mucho más sencillo en la gestión y que cubre todo el mantenimiento y seguros del vehículo, equipo o maquinaria.
  • Al ser un arrendamiento financiero implica un tratamiento contable de ese tipo. Se debe tratar de forma diferenciada la cuota del alquiler respecto a los otros gastos: los costes financieros (intereses), seguros o las amortizaciones.
  • Tiene ventajas fiscales. Tanto la cuota como los intereses son deducibles y, también, permite una amortización más rápida de los bienes. Pero el contrato de leasing tiene una duración mínima. Debemos comprobar que se puede mantener el contrato como mínimo durante dos años, para bienes muebles, y de diez años para bienes inmuebles, para acceder a los beneficios fiscales de una amortización acelerada.
  • Hay que considerar todos los gastos. En ocasiones, el tipo de interés aplicado al leasing es superior a los tipos marcados para otros créditos. Suele ser obligatorio contratar un seguro para cubrir los riesgos de la operación, y el mantenimiento y conservación corren a nuestro cargo.

 

Revisiones antes de la firma del contrato de leasing.

Si se opta, al final, por este tipo de opción, lo más relevante es cómo se determina el “valor residual” del bien, que representa el pago de la última cuota y la opción de compra. Esta valoración debería seguir las normas aplicables en estos casos.

Además, antes de firmar el contrato de leasing debemos prestar atención a varios conceptos:

  • Identificar perfectamente, y con todos los detalles necesarios, las características del vehículo, maquinaria, equipo, mobiliario, etc. objeto del contrato. Esto puede evitar problemas en caso de alguna incidencia.
  • Analizar con detenimiento los componentes del coste real que tenemos cada mes. Al pago de la cuota de alquiler, o coste de recuperación, hay que sumarle los intereses, los gastos administrativos, los seguros o la posibilidad de que se incluya alguna prima de riesgo.
  • La duración se puede pactar, respetando los mínimos legales. Es un elemento importante en la negociación para saber cuánto tiempo hay que mantener el contrato. Es especialmente relevante porque quizá ese bien no se ajusta a las necesidades que tenemos y esto puede obligar a disolver el contrato.
  • Comprobar bien todas las clausulas asociadas, las revisiones de los importes que pueda haber o las penalizaciones en caso de incumplimiento del contrato.
  • Entre las clausulas, una que suele ser habitual es la que permite al arrendador efectuar revisiones periódicas sobre el bien arrendado para comprobar que está en buen estado y el funcionamiento del mismo. Hay que recordar que el mantenimiento y el seguro corre de nuestra cuenta y las observaciones que haga el arrendador en estas revisiones pueden ser causa de incumplimiento por nuestra parte.

El leasing, por tanto, reúne una serie de características particulares que es necesario conocer, antes de optar por ésta fórmula para financiar la inversión que necesite nuestro proyecto o negocio.

 

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